advertisement

Aprendiendo a fotografiar (IV): medición de la escena

A parte de controlar los valores de apertura, velocidad e ISO, la cámara tiene 3 formas de medir la luz en la escena que queramos capturar. Nosotros le decimos a la cámara cuánta luz queremos que entre, pero es ella (por medio de este ajuste), la que hace la medición de la luz. Este “Tipo de Medición” tiene, en las reflex, tres distintos ajustes: Medición Matricial, Medición Ponderada al centro y Medición Puntual. Vamos a explicarlo más claramente:

MEDICIÓN MATRICIAL

En este modo de medición, la cámara hace mediciones de muchas partes por toda la escena que vamos a fotografiar, y nos hace una media dándonos un valor (que se adapta a los ajustes de apertura, velocidad e ISO). Este modo de medición es muy adecuado cuando nos enfrentamos a situaciones de poco contraste, o sea, que no tengamos zonas de luz fuerte y de sombras fuertes.

MEDICIÓN PONDERADA AL CENTRO

En la medición ponderada al centro, la cámara hace lo mismo que en el método anterior, pero los valores los coge de una zona central, alrededor del punto central que utilizamos para enfocar y medir la exposición. Este método es ideal para retratos.

MEDICIÓN PUNTUAL

Si usamos este método, la cámara mide sólo sobre el punto de enfoque que usemos para enfocar. De sólo ese punto depende la exposición de toda la imagen, por lo que hay que usar esta medición con cautela y sobre todo, saber dónde medir (de eso ya comentaremos más adelante). Por adelantar algo, cuando usamos este tipo de medición, tenemos que pensar siempre en medir en las altas luces, o sea, en las zonas donde más luz hay.

El que usemos un tipo de medición u otro, dependerá mucho de la escena que estemos tomando y de lo que queramos obtener. Eso lo iréis viendo poco a poco según lo vayáis usando. Yo por ejemplo, uso mucho la medición puntual y la medición matricial. La puntual para situaciones de alto contraste y la matricial para atardeceres o amaneceres cuando la luz sea muy homogénea.

Os animo al siguiente ejercicio, para que comprobéis cómo se comporta la cámara según midamos con un método u otro. Buscamos una imagen que tenga algo de contraste, que no sea mucho, pero que haya. Cogemos a un sujeto, un amigo, familiar… y le hacemos tres fotos con el cielo azul de fondo (no en un día nublado, sino soleado), una por cada tipo de medición, pero con la condición de no variar los valores de apertura, velocidad e ISO. Veréis que donde más diferencia hay, es entre la medición puntual y las otras dos. Lo podéis probar con más situaciones, contra más probéis, mejor aprenderéis a seleccionar cuál os conviene mejor en cada momento.

¡Y ahora a hacer fotos!

Descarga este capítulo en PDF

If you enjoyed this post, make sure you subscribe to my RSS feed!

También te puede interesar:

  1. Aprendiendo a fotografiar (III): Valor ISO
  2. Aprendiendo a fotografiar (I): Apertura y Velocidad
  3. Aprendiendo a fotografiar (II): Profundidad de campo y Larga Exposición

Deja un comentario


+ cuatro = 6