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Aprendiendo a fotografiar (VII): Cómo medir antes de apretar el disparador

En el artículo anterior, vimos la importancia del histograma como guía para realizar una exposición correcta. Dijimos que éste debería acercarse al lado derecho pero sin llegar a sobrepasarlo. Lo ideal es que antes de hacer la foto, ya pensemos en ello y obremos en consecuencia. Por supuesto, como mida la cámara depende de cómo ajustemos el tipo de medición.

Para tener un control fino de las altas luces y poder ajustarlas todo lo posible al lado derecho del histograma deberemos usar la medición puntual. Es sólo en esta medición donde tendremos mejor control ya que nos mide la luz de un punto en concreto. Los otros tipos de medición, la ponderada al centro y la matricial no nos pueden dar una medición exacta ya que siempre será una media de zonas concretas, y a nosotros nos interesan la zona de altas luces, que son las que queremos que no se quemen.

Cogemos la cámara, la ponemos en medición puntual y medimos con la cámara a la zona de altas luces. ¿Cómo sabremos qué zona es la más clara?, puas a veces estará claro, y otras no tanto. Casi siempre es la zona del cielo donde más claro esté (si hay cielo, claro está), otras no será ahí. Una solución fácil es pasar el punto central (con el que medimos y enfocamos) por la imagen hasta que veamos dónde nos mide más luz.

Una cosa que tenéis que tener clara es cómo mide nuestra cámara. Normalmente, las cámaras están configuradas para que cuando nos indiquen que la exposición es correcta, nos den una iluminación proporcional a un gris medio. O sea, que si nosotros ponemos nuestra cámara en puntual, medimos a las altas luces y ajustamos hasta que la rayita esté en el cero (como comentábamos aquí), la cámara nos ajustará esas altas luces hasta que lleguen a una iluminación correspondietne a un gris medio, más en dirección al centro del histograma; por lo que éste tenderá a subexponerse, la imagen saldrá oscura y el histograma no se ajustará hacia la derecha. Esto quizás es complicado de entenderlo pero si lo hacéis en la práctica lo veréis más claro.

¿Qué debemos hacer en ese caso?, pues sencillo, medimos puntualmente en la zona de más luz, y viendo las rayas de medición, ponemos nuestra rayita en +1, por lo que la cámara ajustará a la derecha más el histograma, dándonos una mejor exposición. Así dejamos que entre más luz al sensor mejorando la imagen que en un principio nos saldría oscura. En la siguiente foto tenéis un ejemplo de dónde deberíamos medir en una situación en concreta.

Para que probéis y entendáis este tipo de medición, podéis practicar de la forma siguiente: cogéis un folio y lo ponéis a la luz de día, miráis por el visor y hacéis para que no veáis otra cosa más que el folio. Intentad que al papel le llegue la misma luz por igual en todas sus zonas. Si medimos al blanco del folio y dejamos que la cámara nos indique cuál es la exposición correcta, el folio no saldrá blanco, sino tirando a gris oscuro. Pero si hacemos lo mismo, y después le subimos la medición a +1, el blanco ya será más blanco.

Este tipo de medición es buena usarla en imágenes donde haya mucho contraste. En situaciones donde la luz sea muy homogenea podemos usar la medición matricial y dejar que la cámara haga su trabajo (siempre y cuando comprobemos después si lo ha hecho bien).

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